La confirmación de dos casos de gusano barrenador en el sur De Tamaulipas obligó a frenar de manera inmediata el estatus sanitario del estado como zona libre de esta plaga, lo que representa la pérdida de alrededor de 126 millones de pesos invertidos en acciones de sanidad animal durante los últimos años.
Así lo informó Antonio Varela Flores, secretario de Desarrollo Rural del estado, quien explicó que estos recursos estaban destinados a campañas de prevención, monitoreo, instalación de trampas, capacitación y control zoosanitario para evitar precisamente la reaparición del gusano barrenador del ganado.
“El estatus sanitario se pierde en automático con la confirmación de los casos, y con ello se viene abajo toda la inversión realizada”, reconoció el funcionario, al detallar que se trata de un golpe sensible para la sanidad pecuaria y la credibilidad sanitaria del estado.
¿Dónde se detectaron los casos que detonaron la alerta?
El primer caso se confirmó en el ejido Emiliano Zapata, en el municipio de Llera, donde un becerro presentó una infección en el ombligo. El reporte se recibió el 25 de diciembre, y ese mismo día se activaron los protocolos sanitarios establecidos a nivel nacional.
El segundo caso se registró en Altamira, en un caballo que presentaba una lesión en la rodilla. Durante la inspección, las autoridades encontraron larvas ya muertas, situación que Varela Flores atribuyó a las acciones preventivas aplicadas con anticipación en la zona.
Ambos casos fueron catalogados como foráneos y no autóctonos, es decir, no originados en el estado. De manera preliminar, las autoridades consideran que la mosca pudo haber llegado por desplazamiento natural, ya que el insecto puede volar largas distancias.
¿Qué implica el protocolo sanitario activado?
Tras la detección, se puso en marcha un protocolo sanitario estricto, que contempla la delimitación de una zona focal de 20 kilómetros alrededor del punto donde se confirmó cada caso, así como un área de amortiguamiento de 40 kilómetros adicionales.
Dentro de estas zonas, personal especializado realiza la revisión exhaustiva de todos los animales domésticos y de traspatio, incluyendo bovinos, equinos, ovinos y caprinos. En caso de detectar heridas abiertas, se procede de inmediato a su limpieza, tratamiento y cicatrización, con el objetivo de cortar cualquier posible ciclo de reproducción del parásito.
El gusano barrenador es causado por la mosca Cochliomyia hominivorax, cuyas larvas se alimentan de tejido vivo, provocando lesiones graves que pueden derivar en la muerte del animal si no se atienden oportunamente.
Ganado de Tamaulipas. FOTO / Gobierno del Estado
¿Existe presencia activa de la mosca en Tamaulipas?
De acuerdo con la Secretaría de Desarrollo Rural, no se ha detectado presencia de la mosca en las trampas instaladas en el estado, lo que refuerza la hipótesis de que los casos no se originaron localmente. No obstante, la vigilancia se mantiene activa y reforzada.
Varela Flores explicó que, si no se presentan nuevos casos en un plazo de 15 días, las zonas afectadas podrían ser inactivadas, aunque la supervisión continuará por al menos seis semanas, como lo marcan los protocolos nacionales e internacionales.
¿Por qué el impacto va más allá del dinero?
La pérdida del estatus sanitario no solo implica que 126 millones de pesos queden prácticamente inutilizados; también afecta la imagen sanitaria de Tamaulipas, un factor clave para la exportación de ganado y la confianza de mercados nacionales e internacionales.
Para los productores, el riesgo es doble: mayores controles, posibles restricciones comerciales y costos adicionales en tratamientos y vigilancia. Para el gobierno, el reto es recuperar la certificación sanitaria y evitar que la plaga se establezca de manera permanente.






