Pese a la nueva política en búsqueda de desaparecidos del gobierno de Claudia Sheinbaum, integrantes del colectivo Amor por los Desaparecidos en Tamaulipas denunciaron que existe un rezago en el procesamiento de presuntos sitios de exterminio, lo que ha impedido identificar los restos.
La representante del colectivo en Reynosa, Edith González Treviño, aseguró que durante las labores de búsqueda realizadas entre 2022 y 2024, las familias han localizado más de 30 sitios con restos humanos o indicios de cremación clandestina, pero muchos de estos lugares no han sido procesados completamente por las autoridades.
“Tenemos más de 30 sitios de exterminio que hemos localizado como colectivos a lo largo del 2022, 2023 y 2024 y de esos sitios más de la mitad no han sido levantados en su totalidad”, declaró.
Acusó que el retraso en las diligencias mantiene decenas de restos humanos sin identificar, mientras que las familias continúan esperando respuestas sobre el paradero de sus familiares desaparecidos.
Denuncian rezago en procesamiento de sitios de exterminio
González Treviño explicó que las diligencias pueden realizarse solo algunos días al mes, lo que provoca que el trabajo de levantamiento de restos se prolongue durante meses.
“¿Cómo se trabaja? se viene cinco días al mes y en esos días apenas se levanta algo y se termina la jornada, luego se regresa hasta el siguiente mes”, expuso.
Añadió que incluso un solo sitio puede tardar meses en ser procesado completamente, lo que genera acumulación de casos sin resolver.
“A veces nos hemos tardado seis meses en procesar un solo lugar; nosotros hacemos el hallazgo pero la autoridad no tiene la capacidad suficiente para levantarlo en su totalidad”, lamentó.
Afirman que los desaparecidos deben buscarse en los restos
El colectivo denunció que no existe información clara sobre cuántos restos localizados han sido identificados mediante estudios forenses, ya que la Fiscalía no comparte esos datos con las familias.
“No nos dan esa información, no sabemos si se han identificado personas o si siquiera han procesado los restos”, afirmó la activista que busca a su hermano Azael, menor de edad desaparecido en Reynosa.
“Son personas que han sido reducidas a cenizas y están en espera de que la autoridad les dé un nombre”, agregó.
Según la representante de este colectivo existe una cifra negra de personas que no denuncian por temor.
“Hay muchas familias que aún tienen miedo de denunciar por los nexos que a veces existen entre autoridades y crimen organizado, además de las amenazas que reciben”, señaló.
Aseveró, que de acuerdo con los registros que han documentado las propias familias, solo en Reynosa podrían desaparecer entre mil 200 y mil 300 personas cada año.
“Si nosotros como familiares hiciéramos un conteo, en Reynosa hablamos de mil 200 a mil 300 desaparecidos por año, solo en este municipio”, sostuvo.
Añadió que aunque algunas personas regresan con vida tras ser privadas de la libertad, estos casos son minoría.
“De cada diez personas desaparecidas, una o dos son localizadas con vida; la mayoría de los casos terminan de forma trágica”, afirmó la representante de las buscadoras de Tamaulipas que exigen el procesamiento de los restos que ellas han ubicado en presuntos centros de exterminio.






