
Como respuesta directa a una solicitud vecinal, habitantes del sector de la Clínica UNE Unión del Recuerdo dieron un paso importante hacia la autosuficiencia alimentaria y el cuidado del entorno, al integrarse al programa de Huertos Urbanos en Nuevo Laredo.
La iniciativa fue posible gracias al acompañamiento de la Coordinación General de Gestión Ambiental, que acudió al espacio comunitario para brindar apoyo técnico, materiales y capacitación directa a las y los vecinos interesados.
Más allá de la siembra, el proyecto busca fortalecer la convivencia comunitaria, promover prácticas sustentables y generar beneficios tangibles para las familias que participan.

Vecinos solicitan apoyo y ponen manos a la tierra
Atendiendo la petición de la comunidad, personal técnico acudió al lugar para instalar cinco cajones de cultivo, los cuales fueron preparados y sembrados de manera colectiva con diversas hortalizas.
La jornada se convirtió en un ejercicio práctico de colaboración, donde personas adultas mayores, mujeres y familias participaron activamente en la preparación de la tierra y la siembra.

Capacitación para que los huertos funcionen a largo plazo
Acompañamiento técnico y seguimiento
Además de la instalación de los cajones, se ofreció capacitación directa a las y los participantes sobre:
- Preparación del sustrato
- Técnicas de siembra
- Riego adecuado
- Mantenimiento y cuidado de los cultivos
El objetivo es que los huertos no sean temporales, sino un proyecto vivo que continúe produciendo alimentos y aprendizaje comunitario.

Más que hortalizas: comunidad y sustentabilidad
La implementación de huertos urbanos tiene un impacto que va más allá de la producción de alimentos. Estas acciones:
- Fomentan la participación ciudadana
- Fortalecen el tejido social
- Promueven hábitos sustentables
- Mejoran la calidad de vida en los barrios
En colonias donde los espacios comunitarios son clave, este tipo de proyectos se convierten en puntos de encuentro y aprendizaje colectivo.

Un modelo que puede replicarse en otros sectores
Este esfuerzo forma parte de una estrategia municipal orientada a impulsar una cultura ambiental más consciente, acercando herramientas prácticas a las comunidades y demostrando que la sustentabilidad también se construye desde lo local.
Vecinas y vecinos coincidieron en que el huerto representa una oportunidad para aprender, convivir y aprovechar mejor los espacios comunes del sector.






