Tres días consecutivos de tormentas con fuertes vientos y lluvias dejaron daños materiales en distintos sectores de Nuevo Laredo, incluyendo la caída de más de 100 árboles, afectaciones a vehículos, una vivienda dañada y fallas en el suministro eléctrico, informó la Dirección de Protección Civil y Bomberos.
El director de la corporación, Humberto Fernández Diez de Pinos, detalló que durante el primer día se registraron vientos sostenidos de entre 50 y 55 kilómetros por hora, con ráfagas que alcanzaron entre 75 y 85 kilómetros por hora, acompañados de lluvias intensas. En la segunda jornada, las ráfagas oscilaron entre 57 y 60 kilómetros por hora, con precipitaciones continuas.
Como resultado, más de un centenar de árboles fueron derribados, varios de ellos obstruyendo vialidades principales, lo que requirió la intervención coordinada de Tránsito, Servicios Públicos, Obras Públicas y cuerpos de emergencia para restablecer la circulación. También se reportaron automóviles dañados por la caída de árboles, principalmente en propiedades privadas.
El funcionario indicó que una vivienda presentó afectaciones estructurales parciales, por lo que se analiza el apoyo a través del Instituto Municipal de Vivienda y Suelo Urbano. Asimismo, personal de la Comisión Federal de Electricidad ha trabajado en la reparación de circuitos eléctricos afectados por la caída de ramas y objetos sobre el tendido.
Pese a los daños materiales, no se reportaron personas lesionadas. Las autoridades mantienen vigilancia ante el pronóstico de más lluvias y continúan emitiendo recomendaciones preventivas a la población, además de mantener activos los protocolos de atención y posibles refugios temporales.







