El Comité Jurisdiccional de Vigilancia Epidemiológica (COJUVE) llevó a cabo una sesión de trabajo para revisar el estado actual de los padecimientos bajo vigilancia en la región, con especial énfasis en el control del gusano barrenador y la detección temprana de patologías contempladas en el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica.
Revisión de estándares y marcos normativos
El encuentro técnico, encabezado por la doctora Irma Gladys Cano Ramírez, titular del Distrito de Salud para el Bienestar V, se centró en la homologación de criterios entre instituciones públicas y privadas. El objetivo fue verificar que el reporte de casos y la atención médica se realicen bajo los protocolos operativos vigentes, sin distinciones entre niveles de atención.
Durante el análisis, se reiteró la vigencia de la NOM-011-ZOO-1993, la cual rige los procedimientos técnicos para la contención del gusano barrenador. Este seguimiento es fundamental en zonas con presencia de ganado y animales domésticos, donde la plaga representa un riesgo regulado por la ley.
Vigilancia activa y respuesta técnica
La evaluación del panorama epidemiológico local contó con la participación de especialistas que enfatizaron la obligatoriedad de la notificación inmediata. La doctora Fabiola Álvarez Moreno, epidemióloga de la Secretaría de Salud, señaló la relevancia del cumplimiento normativo:
“Es necesario mantener una vigilancia activa y permanente, así como una respuesta inmediata ante cualquier señal de alerta, en apego a la NOM-017-SSA2-2012 del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica”.
Control de zoonosis y acuerdos operativos
Por su parte, la doctora Karina de los Santos Moreno Álvarez, representante del IMSS, presentó los indicadores sobre zoonosis prioritarias. La discusión técnica se basó en la NOM-046-ZOO-1995, que establece los lineamientos para prevenir la transmisión de enfermedades de animales a humanos en el territorio nacional.
La sesión concluyó con la determinación de fortalecer los siguientes puntos técnicos:
Capacitación: Actualización técnica del personal en campo y hospital.
Red de notificación: Revisión de los flujos de información epidemiológica.
Protocolos de detección: Refuerzo de las actividades de identificación de riesgos en la comunidad.






